viernes, 14 de agosto de 2015

Socializan estudio de impacto ambiental en ‘El Acantilado’


En una reunión de socialización efectuada en la mañana del último sábado, los propietarios de la Hostería ‘El Acantilado’, ubicada en la parroquia Tonchigüe, hicieron público el proceso de licenciamiento y plan de manejo ambiental que llevan adelante.

La explicación la detalló Manuel Pallares, explicando que los dos principales impactos ambientales que han podido identificar son los desechos sólidos que se producen en la cocina y las aguas servidas que, como en todo complejo turístico, se generan en las habitaciones.

Indicó que, en el primer caso, para minimizar los impactos, trabajan con la separación de la basura en lo que es orgánica e inorgánica, refiriendo que la orgánica, de primera calidad, es llevada por algunos empleados que la utilizan como alimento para cerdos y la restante la ubican en sitios estratégicos para transformarla en abono o compost.

“Lo único que entregamos al vehículo recolector del Municipio es la basura inorgánica, esto es, plástico, vidrios, papel, entre otros”, aseguró.

Las aguas servidas.

Mientras tanto, en lo que respecta a las aguas servidas, aseguró que estas funcionan a través de sistemas de pozos sépticos los cuales han sido construidos en sitios estratégicos donde el suelo permite mayor absorción y contiene bacterias que facilitan la disolución de los desechos.

“En el Acantilado no tenemos mayor contaminación por aguas servidas, no hay malos olores ni aguas contaminando el medio ambiente”, aseguró.

Dijo también que el abastecimiento de agua para uso doméstico lo hacen desde un  pozo de captación natural y para el consumo humano se la hierve.

Agregó que al interior del complejo turístico tienen también un cuidado especial de la vida silvestre, pues antes de su construcción todo era área de potreros y actualmente hay una diversidad de vegetación, así como diversos tipos de animales.

Cuidado natural.

Refirió que para mantener la imagen natural del sector han tomado algunas medidas, entre ellas la prohibición de ingresos de mascotas que puedan afectar a la fauna del lugar y no se permite el uso de insecticidas ni elementos químicos para ahuyentar mosquitos.

Comentó que para prevenir la proliferación de plagas tratan de utilizar estrategias naturales, como la siembra de musgos que atraen agua y pequeños sapitos que consumen las larvas que puedan producir los mosquitos.

Dijo finalmente que el estudio de impacto ambiental y la socialización, es un requisito para que el Ministerio del Ambiente les otorgue la Licencia Ambiental que cada dos años deben obtener, lamentando la ausencia de los líderes comunales y de algunas autoridades parroquiales y del Ministerio del Ambiente que fueron invitadas a la reunión en que se socializó el tema.

No hay comentarios:

Publicar un comentario